14 de Marzo de 2010

Mala digestio, nulla felicitas

El nuevo canal de alimentación de TERAPIA GLOBAL

Alimentación y salud

Mayo - 19 - 2009

Desde tiempos remotos la humanidad ha relacionado la alimentación con la salud. Son numerosos los dichos y refranes que nos recuerdan la importancia de una buena alimentación: “De lo que se come se cría”,  ”Gástalo en la cocina y no en medicina”… Remontándonos en el tiempo ya en la Grecia antigua, Hipócrates, considerado hoy en día como el padre de la medicina naturista aconsejaba: “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento“.

En la actualidad, los científicos aseguran que los males más importantes que afectan a la sociedad occidental están relacionados con la alimentación; ni siquiera un régimen equilibrado es forzosamente suficiente en nuestros días debido al alto grado de transformación y refinado de los alimentos.

Nuestro organismo, necesita de todo aquello que la alimentación nos puede aportar para continuar su labor silenciosa de mantenernos con vida. La ausencia o la carencia de ciertos elementos indispensables para el correcto funcionamiento de todos los sistemas que lo integran provoca enfermedades como la pelagra o el escorbuto las cuales, si bien han sido erradicadas de la sociedad occidental siguen estando presentes en países subdesarrollados de Sudamérica, África y Asia. En contrapartida y en lo que se refiere a nuestra sociedad, es bien sabido que determinados factores alimentarios están asociados a enfermedades como la diabetes, la osteoporosis, la obesidad y otras, así como la ingesta de demasiados ácidos grasos saturados y colesterol puede provocar arteriosclerosis. Leer el resto del artículo »


Hasta hace unos años, se creía que la alimentación bastaba para mantener la salud. Hoy en día tenemos una gran cantidad y variedad de comida a nuestro alcance e ingerimos un exceso de calorías, pero esto no equivale a una buena nutrición.

En los países más pobres, el problema básico es la carencia de alimentos, que lleva a aquejar de hambre a una gran parte de la población; sin embargo, en las sociedades occidentales, los problemas derivan de una alimentación moderna, rica en grasas artificiales y desnaturalizadas, exceso de proteínas cárnicas, de azúcares y de alimentos muy refinados y manipulados, y por otro lado, carente de nutrientes vitales como los ácidos grasos poliinstaturados, vitaminas, minerales y oligoelementos, dando lugar a una clase de patologías poco comunes en los países desarrollados.

comida-envasadaLa comida moderna que es tan sabrosa, que viene empaquetada de forma tan atractiva y que es tan fácil de calentar en las cocinas modernas del siglo XXI puede resultar nociva aunque este punto nos resulte muy difícil de aceptar. De hecho, podría decirse que la dieta basura en una enfermedad en si misma, cuyas consecuencias son las denominadas enfermedades degenerativas de nuestra sociedad como los problemas cardiovasculares, la artritis o la diabetes de tipo II.

Un segmento cada vez mayor de nuestra población he aprendido que puede convertirse en el dueño de su propia salud, sustituyendo unos patrones de conducta que fomentan una alimentación inadecuada por otros totalmente nuevos que persiguen una nutrición óptima.

¿Porqué tenemos que aceptar algo inferior a lo óptimo si lo tenemos a mano?


Cómo consumir la fruta

Marzo - 16 - 2009

fruta-frescaLa fruta fresca contiene todos los minerales, vitaminas, azúcares y aminoácidos necesarios para la alimentación humana. No obstante y para que estos nutrientes sean asimilados de manera satisfactoria, la fruta ha de consumirse de temporada, madura, y cuando sea posible con piel y a mordiscos, masticando todo cuidadosamente, pues es en la piel que ésta contiene las enzimas más potentes y la mayor proporción de aminoácidos. Importante: lave bien la fruta antes de comerla con agua y jabón. Aclare con agua abundante para eliminar cualquier resto de jabón restante y séquela con un paño o una servilleta de papel.

Las frutas las clasificamos dependiendo de su digestión en frutas ácidas, y subácidas. Dentro de las frutas ácidas están la naranja, el pomelo, el limón, las fresas, los arándanos, la lima, la piña, las grosellas, las frambuesas, las endrinas, las moras, el kiwi, etc. Las frutas subácidas contienen el plátano, la pera, la manzana, el melocotón, la cereza, la uva, el albaricoque, la nectarina, la ciruela, las paraguayas, la papaya, el mango, etc.

Melones y sandías no entran dentro de estos dos grupos formando por si mismos un grupo.

Para una mejor digestión, no coma fruta después de la comida, no mezcle frutas ácidas con frutas semiácidas y en el caso de los melones y sandías, cómalos solos.  El hecho de comer fruta o beber zumo de fruta con comidas a base de proteínas o féculas puede inhibir considerablemente el proceso de digestión al estar el estómago ocupado en digerir proteínas e hidratos de carbono cuando recibe la fruta. Lo que sucede a continuación es que las proteínas se pudren y las féculas fermentan produciendo gran cantidad de residuos tóxicos y gases.

Procure comer fruta fresca a medio día o a media tarde, como alternativa a los alimentos de máquina tipo sándwich, barritas de cereales azucaradas, chocolate, bollería, bocadillos, batidos, etc.


Dieta y salud

Febrero - 20 - 2009

televisionesVivimos en un mundo muy complejo, en continuo cambio. Estamos rodeados de múltiples canales de comunicación e información que funcionan las 24 horas del día los siete días de la semana. Este flujo continuo de nuevas informaciones supone que debemos revisar, reordenar, y organizar casi a diario gran parte de nuestros conocimientos. Antes no era fácil acceder a los nuevos datos; el reto consistía entonces en acceder a la información mientras que ahora nos enfrentamos cada día a la llegada de nuevos datos: el reto es el de obtener la información adecuada. Todo esto nos diferencia cada vez más de lo que sabemos, de lo que vivimos y de lo que sentimos

La dieta ha influido en la salud y en la supervivencia humana. Hasta hace unos años, se creía que la alimentación bastaba o debía bastar para mantener la salud. Hoy en día tenemos una gran cantidad y variedad de comida a nuestro alcance e ingerimos un exceso de calorías, pero esto no equivale a una buena alimentación. Si comparamos la alimentación antigua con la alimentación moderna se constata que la principal diferencia se halla en un consumo excesivo de azúcar y grasas saturadas en detrimento de proteínas siendo el gasto energético mucho menor. Esto unido al descenso en la calidad de los alimentos que, con vistas a una producción a grandísima escala han sido modificados o alterados perdiendo buena parte de sus propiedades bio-nutricionales, nos afecta de manera notable.

La situación en la que vivimos no es la misma que la de la generación anterior. Durante estos últimos 30 a 35 años en España (un poco antes en el resto de Europa) se ha producido un fenómeno denominado de Transición Nutricional* según el cual un grupo importante de la población en el tiempo correspondiente a dos generaciones, ha pasado de la hambruna al exceso y esto, ha determinado una serie de patologías que tienen su base en una alimentación errónea como las enfermedades cardio y cerbrovasculares, el sobrepeso, la diabetes, enfermedades osteoarticulares y distintas enfermedades degenerativas. Leer el resto del artículo »