14 de Marzo de 2010

Mala digestio, nulla felicitas

El nuevo canal de alimentación de TERAPIA GLOBAL

La eliminación

Diciembre - 11 - 2009

La eliminación de alimentos no digeridos y otros productos de desecho es tan importante como la digestión y asimilación de los nutrientes. El Dr. Seignalet en su libro “La alimentación o la tercera medicina” postula una teoría según la cual, el balance entre el aporte y la eliminación de estos tóxicos gobierna el correcto funcionamiento de nuestro complejo organismo de manera que:

  • Cuando el aporte es superior a la eliminación el resultado es, tarde o temprano, la enfermedad.
  • Cuando la eliminación es superior al aporte el retorno hacia la normalización de las funciones biológicas es posible.
  • La eliminación parcial de estos tóxicos se traduce en una neta mejora.
  • La eliminación total de los tóxicos se traduce por una remisión completa de los síntomas.

Sin olvidar, por supuesto, que determinados factores genéticos como el potencial enzimático o el polimorfismo de las mucinas intestinales, hacen que la capacidad de eliminación varíe de un individuo al otro. Leer el resto del artículo »


Enfermedad e intestino delgado

Marzo - 15 - 2009

Según el Dr. Jean Seignalet, la alimentación moderna influye de forma negativa en el intestino delgado principalmente de dos maneras:

1.-  Al no estar las enzimas digestivas adaptadas a la estructura de las macromoléculas de algunos nuevos alimentos su digestión termina siendo incompleta, y como consecuencia hay en el cuerpo un exceso de macromoléculas no digeridas que dañan las células.

2.-   Los nuevos hábitos y productos tienden a modificar la flora intestinal convirtiéndola en flora de putrefacción favorecedora de bacterias peligrosas. Está comprobado que un régimen rico en carne, por ejemplo, favorece la flora de putrefacción mientras que un régimen rico en vegetales induce la proliferación de una flora de fermentación. La acción de nuestro sistema inmune acaba provocando además un exceso de macromoléculas bacterianas.

Este contenido intestinal anormal termina por agredir a la mucosa del intestino delgado provocando a través de la destrucción o deterioro de los enterocitos -los ladrillos de la mucosa- una hiperpermeabilidad intestinal y la filtración excesiva de residuos de origen alimentario y bacteriano a la circulación general. Residuos que cuando sobrepasan la capacidad de eliminación de los emuntorios -aparato digestivo, riñones, hígado y piel principalmente- se acumulan de forma paulatina produciendo lo que Seignalet denomina ensuciamiento celular. Leer el resto del artículo »