El calcio (Ca) es el mineral más abundante en el organismo humano con aproximadamente un 1,5-2% del peso total. Como principal elemento estructural se encuentra casi en su totalidad (99%) en huesos y dientes Leer el resto del artículo »
Artículos de ‘Principios inmediatos’
Vitamina D
También conocida como calciferol o vitamina antirraquítica , La vitamina D es una vitamina liposoluble esencial para el mantenimiento y desarrollo de un esqueleto saludable. Leer el resto del artículo »
Magnesio (Mg)
El magnesio (Mg) es un mineral que juega un papel vital en la estructura y función del organismo humano. A nivel estructural juega un papel importante en el hueso, membranas celulares y cromosomas. A nivel funcional, participa en la producción de ATP (la molécula que suministra energía para casi todos los procesos metabólicos) se requiere para el trasporte activo de iones como el potasio y el calcio, e incide directamente sobre la producción de impulsos nerviosos, contracción muscular y ritmo cardiaco normal. Leer el resto del artículo »
Vitamina A
La vitamina A o retinol también conocida como la vitamina antiinfecciosa o antioftálmica, ayuda a proteger el crecimiento y desarrollo normal de los huesos, a proteger el revestimiento de las fibras nerviosas y a mantener saludable la piel, las uñas, el pelo, y es fundamental para que se lleve a cabo correctamente el ciclo visual. Cuando no hay suficiente cantidad de vitamina A, se produce ceguera nocturna, ya que los bastones son sensibles a la luz de baja intensidad. Se la considera antiinfecciosa porque mantiene sanas las mucosas del sistema respiratorio, combatiendo así los síntomas infecciosos y alérgicos. Leer el resto del artículo »
Las vitaminas
Las vitaminas son sustancias orgánicas que el organismo humano es incapaz de producir y cuando lo hace, resultan cantidades insuficientes por lo que deben ser aportadas a través de la dieta. A diferencia de otros componentes esenciales para el organismo, no participan en la formación de estructuras ni son fuente de energía. Leer el resto del artículo »
Lípidos
Los lípidos constituyen un grupo de nutrientes bastante heterogéneo cuyo punto común es su ausencia de solubilidad en agua. Encontramos tres familias:
- Los fosfolípidos (constituyentes esenciales de las membranas celulares)
- Los triglicéridos (glicerol + ácidos grasos, que forman las grasas neutras que se acumulan en particular en las células adiposas
- Los esteroides, incluyendo el colesterol y sus derivados (sales biliares, vitamina D, hormonas esteroideas)
Representan el mayor combustible para el cuerpo con 9 calorías por gramo. Aparecen como componentes de las membranas celulares, cerebro, órganos de los sentidos, glándulas adrenales y órganos sexuales. Al igual que los aminoácidos de las proteínas, los lípidos son nutrientes esenciales no metabolizables por el cuerpo humano, luego estos serán de objeto de especial atención a la hora de hacer nuestra compra.
Las dietas bajas en grasas y calorías resultan dañinas para el cuerpo y solamente deberían ser prescritas en casos graves de enfermos de hígado y de vesícula en los que la digestión y la absorción de las grasas se encuentran seriamente alteradas.
Proteínas
Las miles de proteínas del cuerpo humano son el resultado de múltiples combinaciones de una veintena de aminoácidos. El organismo es capaz de crear la mayor parte de los aminoácidos para asegurarse la síntesis de las proteínas.
Del griego “proteitos” que significa “de primera clase”. De origen animal y vegetal, constituyen el entramado de todas las células vivas siendo el principal componente de la piel, los músculos, la sangre, el cabello, las uñas y los órganos internos. Su estructura molecular está formada por cadenas de aminoácidos, 8 de los cuales no pueden ser sintetizados por nuestro cuerpo por lo que tienen que ser ingeridos en la dieta. Son: la fenilalanina, triptófano, lisina, metionina, leucina, isolencina, valina y treonina.
Las principales funciones de las proteínas son de transporte (fijan y transportan iones o moléculas específicas de un órgano a otro), estructurales (son el principal componente del tejido conjuntivo, óseo y cartilaginoso), contráctiles (como la actina y la miosina del sistema músculo esquelético), inmunológicas (como las gamma-globulinas y las inmunoglobulinas), hormonales (como la insulina y la tiroxina), enzimáticas (existen proteínas especializadas capaces operar como biocatalizadores permitiendo reacciones químicas), homeostáticas (juegan un papel importante frente a las variaciones del PH) y energéticas (una proteína puede ser oxidada generando gran cantidad de energía).
La carencia de proteínas de calidad conlleva edema, hinchazón de hígado, lesiones de la piel, pérdida de cabello y vello, caries y pérdida de dientes, lesiones cardíacas y renales.
Hidratos de Carbono (HC)
Mayoritariamente de origen vegetal, existen algunos de procedencia animal como son la lactosa (el azúcar de la leche) y el glucógeno, del cual hablaremos más adelante cuando conozcamos el metabolismo de los HC. Son el combustible para la vida y la principal fuente de energía.
De entre ellos, la glucosa constituye el más importante nutriente de las células del cuerpo humano. De hecho, el cerebro y el sistema nervioso solamente utilizan glucosa para obtener energía. Forma parte molecular de todos los glúcidos, tanto de los monosacáridos, como de los disacáridos y los polisacáridos.
No suele encontrarse en los alimentos en estado libre, salvo en la miel y en algunas frutas, especialmente en las uvas.
Existen determinados HC que no pueden ser metabolizados por el organismo humano, al carecer de las enzimas necesarias para su hidrolización, como pueden ser la celulosa, la hemicelulosa, las pectinas, las gomas, los mucílagos, etc., todos ellos englobados bajo el nombre de fibra alimentaria.
Principales funciones de los glúcidos:
- Su función más importante es la de proporcionar la energía.
- El glucógneo (en animales) y el almidón (en vegetales) son almacenes energéticos que se movilizan rápidamente para generar glucosa cuando se requiere.
- Forman parte del tejido conectivo y nervioso de los vertebrados (ácido hialurónico, así como de moléculas tan importantes como el DNA y el ATP.
- Actúan como reguladores intestinales (fibra alimentaria).
Los minerales
Los minerales son sustancias inorgánicas necesarias para regular y mantener la mayoría de las funciones del organismo. Se encuentran formando parte de la estructura de nuestros huesos y tejidos y forman parte de las enzimas de la química del organismo.
Sin los minerales no habría podido generarse ninguna forma de vida.
Debido a la imposibilidad del organismo para sintetizar los minerales, estos deben ser ingeridos a través de la dieta diaria. Hay una cantidad óptima de cada elemento que aporta el máximo de aprovisionamiento para la célula. Cualquier cantidad inferior a la óptima conduciría finalmente a un estado carencial, y el mal funcionamiento de la célula se exteriorizaría de alguna manera. Los minerales son necesarios para que el corazón lata, los glóbulos rojos transporten el oxígeno y las enzimas protejan a los tejidos y los desintoxiquen de contaminantes, hacen crecer el pelo y las uñas.
La ingesta mineral varía basándose en los hábitos dietéticos individuales, absorción intestinal, contenido mineral del terreno, e influencia de otras sustancias u otros minerales. Otra cosa a tener en cuenta es su biodisponibilidad, es decir, la medida en al que el nutriente es absorbido y utilizado, ya que es variable y depende de numerosos factores.
Se ha demostrado que los modernos métodos de cultivo pueden alterar de manera importante su presencia en los alimentos. Todo ello indica que la tendencia a un tipo de agricultura basada en el empleo de fertilizantes, pesticidas químicos y OGM, produce alimentos cada vez más pobres en minerales así como en otros nutrientes.



