La obesidad es el trastorno metabólico más frecuente de las sociedades desarrolladas, entre las que se incluye España, con un 15% de la población obesa y hasta un 35% con problemas de sobrepeso. Estos datos nos permiten afirmar que la obesidad, considerada en un primer momento como un problema estético, se ha convertido en una enfermedad crónica de etiología multifactorial que aumenta el riesgo de múltiples padecimientos perjudicando el bienestar psíquico, la salud y la longevidad. Los cambios hacia un estilo de vida más sedentaria, con una menor actividad física, propios de la sociedad occidental están condicionando un incremento drástico en la prevalencia de la obesidad lo que con toda posibilidad determinará en los próximos 20 a 30 años una autentica pandemia.
Existen muchas razones por las que una persona adulta puede presentar exceso de peso, desde un desequilibrio de las glándulas tiroides y/o suprarrenales, hasta problemas emocionales, pasando por una gran gama de causas como son retención de líquidos, acidosis, inactividad física, exceso de comida, y otros. No obstante, Existen en todos los casos de obesidad patológica dos factores constantes: una hiperfagia y una tendencia, o mejor dicho, una constitución favorable, factor este último a menudo hereditario. Leer el resto del artículo »

El estómago es la parte más ancha del tubo digestivo. Situado debajo de las costillas a la izquierda puede contener hasta 1,5 litros de alimentos y líquido.
Un alimento que posea un índice glucémico alto se le considera como un azúcar rápido pues origina una fuerte liberación de insulina por el páncreas. Al contrario, un alimento que posea un índice glucémico bajo será considerado com un azúcar lento y la secrección de insulina se producirá a medida que sea necesario. De manera general los alimentos que presentan una carga glucémica elevada son los productos azucarados y los cereales refinados, como lo es el pan blanco, la harina refinada y sus derivados. Los alimentos que por el contrario presentan una carga glucémica débil están representados en su mayoría por los vegetales. Lo esencial es comprender qeu el organismo no está lo suficientmente adaptado para recivir grandes cantidades de azúcares de asimilación rápìda. Las cantidades de glúcidos que consumimos al día son extremadamente variables en función del alimento y su carga glucémica depende también de la presencia de alimentos ricos en proteínas, grasas o fibra.


