El dátil es el fruto de la palmera datilera, árbol de la familia de las Palmáceas que alcanza hasta los 20m de altura. Se pueden consumir tanto frescos como secos.
Con un contenido en azúcares nada despreciable (66%) constituyen una de las frutas de mayor riqueza energética (275kcal/100g). Su contenido en vitaminas del grupo B, especialmente B1, B2, B3 y B6, facilita el aprovechamiento de estos azúcares y contribuye a su acción vigorizante.
Los dátiles son una de las frutas más ricas en minerales aportando, por orden de importancia, potasio (K), hierro (Fe), magnesio (Mg), fósforo (P) y calcio (Ca); también contienen algunos oligoelementos cono el cobre (Cu), el manganeso (Mn) y el zinc (Zn).
Su contenido proteínico aunque escaso (2%) supera al de la mayor parte de las frutas frescas excepto el aguacate, mientras que su contenido en grasas no alcanza el 0,5%.
Contienen fibra vegetal soluble formada por pectinas y gomas aunque también contienen fibra insoluble celulósica. Ambos tipos de fibra ejercen acciones favorables complementarias sobre el intestino.
Tradicionalmente los dátiles se utilizan para ablandar la tos seca y para combatir los catarros de las vías respiratorias debido a su probado efecto emoliente (suavizante) sobre los bronquios y antitusígeno. Para ello se ponen unos 100g de dátiles a hervir en medio litro de leche vegetal durante unos minutos y se toman juntos para obtener un mayor efecto pectoral.
Resultan también muy útiles en caso de insuficiencia renal debido a su escasez en proteínas. Su consumo tiene efectos tonificantes y vigorizantes por su riqueza en azúcares, vitaminas y minerales (incluido el hierro (Fe)).






