05 de Septiembre de 2010

Mala digestio, nulla felicitas

El nuevo canal de alimentación de TERAPIA GLOBAL

Tomate

Julio - 22 - 2010

Es probable que el tomate sea el vegetal más popular y más cultivado. Sus plantas son suculentas anuales, de muchas ramas, con hojas compuestas de muchas hojuelas y pequeñas flores de color amarillo que se dan en ramilletes.

Siempre ha existido la polémica en cuanto a si el tomate es una fruta o una verdura. Como desde un punto de vista técnico es una baya, botánicamente se le clasificó como fruta. Sin embargo, en el mercado tanto el consumidor como los comerciantes lo conocen como verdura u hortaliza, de modo que tradicionalmente se le considera una verdura aunque en realidad, no lo es.

Los tomates de maduración en planta y los de maduración forzosa se asemejan entre sí, pero existe mucha diferencia en sus respectivos sabores. De hecho, los tomates que encontramos en los supermercados se recolectan mientras todavía se encuentran verdes. Después se lavan, se empaquetan, y finalmente se exponen al calor y se gasean con óxido de etileno. La combinación de ambos elementos hace madurar al tomate por la fuerza haciéndolo pasar de un color rosado a uno rojo rosáceo.

El jugo de tomate es excelente para cualquier problema de salud que pueda hacer descender los niveles de energía en el cuerpo. Una taza de jugo de tomate contiene: 8mg  de calcio (Ca), 29mg de fósforo (P), 0,59mg de hierro (Fe), 10mg de sodio (Na), 254mg de potasio (K), 1394 UI de vitamina A, 2mcg de biotina, 11,5mcg de vitamina B12, 6 mg  de vitamina C y 14 mg de magnesio. Sin embargo, para el aproximado 20% de las personas que padecen artritis reumatoide, puede resultar agravante y de hecho puede aumentar su dolor e hinchazón.

El tomate contiene ácidos orgánicos, especialmente el málico y el oxálico, que contribuyen a su peculiar sabor. A pesar de que el tomate tiene un gusto ácido produce, al igual que el limón, una alcalinización de la sangre con lo que neutraliza y facilita la eliminación de residuos metabólicos que en su mayor parte son de naturaleza ácida. A medida que madura el tomate disminuye su concentración en ácidos y aumenta en azúcares. Su consumo se recomienda para limpiar la sangre en caso de gota, insuficiencia renal con aumento de urea en sangre, intoxicación crónica por una alimentación rica en carnes y proteínas de origen animal.

Otro componente no nutritivo pero de especial importancia presente en el tomate es el licopeno. Se trata de un pigmento vegetal perteneciente al grupo de los carotenoides que otorga el color rojo típico al tomate. A diferencia del beta-caroteno el licopeno no se transforma en vitamina A. Sin embargo, cada vez son más numerosas las investigaciones que demuestran su importancia en el organismo. Veamos algunas de ellas:

  • El licopeno es junto al beta-caroteno, el carotenoide más abundante en el organismo humano normalmente presente en la sangre humana (0,5umol por litro de plasma).
  • También se encuentra en los testículos, la próstata, y en las glándulas suprarrenales, siendo un factor importante en la prevención del cáncer de próstata.
  • Ejerce una intensa acción antioxidante actuando como estimulante natural de las funciones inmunitarias.
  • Interviene en los mecanismos de control del crecimiento celular por lo que se relaciona con la reducción del riesgo de cáncer de próstata y de otros tipos de cáncer.

Finalmente destacar que por su acción antioxidante evita la oxidación del colesterol, siendo muy útil como preventivo en todos aquellos que padezcan trastornos de la circulación arterial o enfermedad cardíaca.

tomates