05 de Febrero de 2012

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Artículos del Mayo, 2010

El Ayuno

Mayo - 5 - 2010

El ayuno forma parte de la sabiduría antigua, así que no se trata de una alternativa moderna para recuperar o mantener la salud.

¿Qué es exactamente el ayuno?

Simplemente se trata de la abstención total de alimentos sólidos o líquidos (que no sea agua pura) a lo largo de períodos de duración variable. El propósito del ayuno es que la ausencia de alimento permita que parte de la energía que poseemos, al no emplearse en el proceso alimenticio, se regenere y se dedique a limpiar y desintoxicar el cuerpo.

Los excesos que cometemos con la sobrealimentación, el alcohol, el tabaco, los alimentos refinados, el trasnochar, etc. hacen que aumente nuestra toxemia celular y con ello los trastornos de salud. La abstinencia alimenticia ayuda a eliminar esta toxemia. El ayuno sirve para que el organismo descanse, para desintoxicar de venenos y toxinas nuestra sangre y órganos fatigados de los tóxicos que acumulamos. El ayuno es el medio ideal para recuperar la salud. Este reposo vitaliza nuestro cuerpo, puede corregir los desmanes que hemos cometido con él (comer en exceso, trasnochar, alcohol, alimentos refinados, vida sedentaria, etc..). Sirve para curar muchas enfermedades: hepatitis, reumatismos, obesidad, sinusitis, tumores, alergias, etc.), aunque según los expertos hay ocasiones en las que no conviene ayunar; por ejemplo en le caso de padecer alguna patología avanzada como canceres extendidos, problemas coronarios muy graves o insuficiencia renal.

La gente poco enterada se sorprende cuando se habla de ayuno. Algunos lo consideran como una práctica medieval o un medio extravagante de purificación utilizado por ciertos espiritualistas, otros como un medio de adelgazar. La tendencia materialista de nuestro mundo occidental induce a la gente a una sobredosis de comida y el hecho de abstenerse de comer se considera un sinsentido. En esta sociedad de consumo, donde los recursos están tan desigualmente repartidos y donde el llamado tercer mundo no encuentra lo necesario para subsistir, la práctica del ayuno podría despertar en nosotros una actitud de solidaridad, de desprendimiento y el hecho de saber que no estamos solos y no somos los únicos.

No se debe empezar a ayunar de una día para otro ya que se corre el riesgo de reemplazar los excesos de la vida cotidiana por nuevas fórmulas de violencia. Es importante que el ayunante se encuentre en un ambiente favorable y relajado y que esté bien informado de los síntomas que pueden aparecer, de la preparación al ayuno y de la salida. En cuanto a la época para ayunar hay que decir que la primavera es un período muy favorable; pues ya no hace el frío del invierno que complicaría la hipotermia del ayuno por ejemplo, ni tampoco hace excesivo calor que podría favorecer la deshidratación complicando un cuadro de hipotensión, frecuente por otra parte en situaciones de ayuno. Leer el resto del artículo »