El calcio (Ca) es el mineral más abundante en el organismo humano con aproximadamente un 1,5-2% del peso total. Como principal elemento estructural se encuentra casi en su totalidad (99%) en huesos y dientes repartido de la siguiente manera:
- Un 85% combinado con el fósforo como fosfato tricálcico.
- Un 14% combinado con el carbono como carbonato cálcico.
El 1% restante se encuentra en fluidos corporales, las estructuras intracelulares y las membranas de las células. De este porcentaje, el 90% se encuentra en los tejidos blandos y el 10% en el plasma. Combinado con el flúor como fluoruro cálcico se halla en los tejidos conjuntivos y fibrosos: periostio, esmalte dental, tendones, epidermis y cristalino.
El calcio (Ca) juega un papel importante en la vasoconstricción y vasodilatación de los vasos sanguíneos, en la trasmisión del impulso nervioso, la contracción muscular, la secreción de hormonas (como por ejemplo la insulina o los estrógenos), y es necesario para estabilizar o permitir la actividad óptima de ciertas proteínas y enzimas. Cuando el calcio sanguíneo disminuye, por ejemplo en caso de una inadecuada ingesta, se inicia un complejo sistema en el que están implicados la glándula paratiroides, los riñones, el intestino delgado y los huesos, que permite un rápido y ajustado control de los niveles de calcio sanguíneo pero, a expensas de los depósitos de calcio presentes en el esqueleto.
Diversos factores nutricionales y fisiológicos influyen de modo variable en la absorción intestinal del calcio (Ca) y la eficacia de la absorción aumenta o disminuye dependiendo de la situación. Por ejemplo, un paciente que consuma en exceso cafeína y/o alcohol puede tener insuficiencia de depósitos de calcio. Este equilibrio es muy delicado y puede suceder que se deposite calcio (Ca) en lugares incorrectos como en las paredes de las arterias, en el riñón, y en las articulaciones causando un tipo de artritis reumatoide. El calcio necesita otro elemento para absorberse y para que se forme correctamente el hueso: la vitamina D. El organismo la adquiere mediante su exposición a los rayos solares o con la ingesta de ciertos alimentos, aunque pocos la contienen (sardinas, ostras). Curiosamente, algunos estudios realizados en España y otros países mediterráneos, muestran que, a pesar de presumir de sol, su población presenta un importante déficit de vitamina D.
De todo el calcio ingerido sólo se absorbe entre un 10-30% mientras que el resto se pierde por las heces. Una dieta rica en proteína o fibra, o en ambas, puede contribuir a una excesiva excreción de calcio. Se absorbe en el duodeno y en un medio ácido y deja de absorberse en el intestino delgado cuando el medio es alcalino.
Aproximadamente la mitad de la población de países desarrollados consume una inadecuada cantidad de calcio, estando la deficiencia marginal de calcio muy extendida. En España, el número de personas con osteoporosis aumenta cada año. Hoy día, casi la mitad de los ancianos sufre esta enfermedad, caracterizada por la fragilidad ósea (huesos porosos) y la tendencia a las fracturas. Pero no sólo son los adultos los que sufren de esta carencia; la salud ósea de la población infantil española está en la cola de Europa. Casi el 60% de los niños tiene déficit de vitamina D y apenas el 10% ingiere la dosis de calcio diaria necesaria para obtener unos huesos fuertes, sanos y resistentes en un futuro. La vida sedentaria, la mala alimentación y la falta de actividades al aire libre parecen ser las causas de que los huesos de los niños españoles sean de peor calidad.
La fuente alimentaria de calcio más reconocida son los lácteos. Pero ciertas verduras y granos también aportan calcio. Las plantas de la familia de las crucíferas (col rizada, coliflor, brécol, berza y nabos) son ricas en calcio que además es tan biodisponible como el de la leche.
Fuentes de calcio (en mg/100g de porción comestible):
- Kelp: 1.093
- Espirulina: 1.500
- Alga wakame: 1.300
- Germinados: 1.200-1.800
- Alga kombu: 800
- Sésamo: 780
- Soja (legumbre): 260
- Coliflor: 249
- Nabo: 246
- Almendras: 234
- Col rizada: 230
- Levadura de cerveza: 210
- Perejil: 203
- Tortas de maíz: 200
- Berros: 151
- Tofu: 128
- Higos secos: 126
- Pipas de girasol: 120
- Acelgas: 119
- Aceitunas: 100
- Puerro: 90





