29 de Julio de 2010

Mala digestio, nulla felicitas

El nuevo canal de alimentación de TERAPIA GLOBAL

Oleaginosos

Diciembre - 3 - 2009

fruits-secsLos frutos oleaginosos como las almendras, las nueces, las avellanas, las castañas, los piñones, los cacahuetes, las semillas de girasol, los anacardos, las semillas de calabaza, el sésamo, etc., son los alimentos naturales más concentrados y con un valor nutritivo mucho más elevado que cualquier producto animal, excepto el queso. Contienen una considerable cantidad de aminoácidos y de grasas de alto valor biológico y no solamente ayudan a mantener la vida y el crecimiento, sino que administrados a madres lactantes y mujeres embarazadas mejoran la calidad de su leche.

Su contenido calórico varía entre 5,6 y 6,4 Kcal por gramo de alimento. Todos los frutos oleaginosos tienen una composición similar en proteínas (13-26%), en azúcares (15-25%), y en lípidos (48-63%). A pesar del elevado contenido en lípidos, poseen una gran ventaja en cuanto a otros alimentos ricos en grasas y es un predominio de ácidos grasos insaturados, donde los ácidos oleico y linoleico suministran más del 75% del aporte graso, aunque cada variedad tiene sus propias características.

Son una buena fuente natural de vitamina E, en especial las almendras y las avellanas, y nos proporcionan minerales como el calcio (Ca), el magnesio (Mg), el cobre (Cu), el potasio (K), el selenio(Se), y el zinc (Zn).

Los frutos oleaginosos son auténticos alimentos funcionales. Sus virtudes están directamente vinculadas con la propiedad de reducir el LDL colesterol y aumentar el HDL colesterol. Además, al ser perfectamente tolerados por los diabéticos constituyen un elemento muy a tener en cuenta a la hora de confeccionar los menús de estos enfermos.

Las proteínas y las grasas de los frutos oleaginosos se digieren y se absorben con facilidad cuando se emulsionan y se convierten en purés. Cuando los frutos secos no se trituran lo suficiente durante la masticación, los jugos digestivos sólo pueden actuar sobre ellos de un modo incompleto, pasando al tubo digestivo sin digerir. Pero se ha descubierto que la digestibilidad de los frutos oleaginosos aumenta en un 10% cuando se toman en forma de puré. Bajo esta forma se hacen especialmente interesantes para la confección de menús de ancianos y niños.

Desgraciadamente, la mayoría de los frutos oleaginosos se consumen tostados o fritos y a veces salados, con lo que se pierden la mayoría de los ácidos grasos insaturados y vitaminas del grupo B. Es por esta razón que han de tomarse siempre crudos, para conservar intactas todas sus propiedades nutritivas.

La incorporación de los frutos oleaginosos en ensaladas, en el almuerzo, o como sustitución del postre, permite consumirlos sin incrementar calorías. Así, los frutos oleaginosos reemplazan a otros alimentos ricos en grasas y azúcares refinados y se reduce el riesgo de exceso ponderal pues debido a su composición tienen un alto poder saciante.