11 de Marzo de 2010

Mala digestio, nulla felicitas

El nuevo canal de alimentación de TERAPIA GLOBAL

Artículos del Octubre, 2009

Si excluimos las infecciones bacterianas, virales y parasitarias, la patogenia o el mecanismo de desarrollo de la mayor parte de las enfermedades queda hoy en día desconocido o mal conocido. Nuestra ignorancia de los procesos de génesis de estas diversas afecciones tiene repercusiones negativas desde un punto de vista práctico. No sabemos prevenir estas enfermedades y cuando aparecen, nuestras terapéuticas son muchas veces ineficaces o insuficientemente eficaces. Lo ideal sería tratar las causas, en vez de tratar únicamente los síntomas con los resultados inconstantes o limitados que conocemos.

Uno de los factores externos o de entorno más condicionante para la salud es la alimentación. Con la alimentación moderna ocurre que las enzimas encargadas de desencadenar la reacción metabólica y las mucinas encargadas de proporcionar una barrera contra determinadas materias y microorganismos, no están adaptadas a las moléculas que se encuentran en el organismo. Esto produce:

  • Digestión insuficiente de algunos elementos, lo que libera numerosas moléculas alimentarias en la luz digestiva.
  • Evolución hacia una flora de putrefacción con aparición de bacterias más o menos peligrosas, cuya destrucción por las defensas inmunitarias libera numerosos detritus bacterianos en la luz digestiva.
  • Agresión contra la mucosa del intestino delgado que puede verse afectada y convertirse en demasiado permeable.

Por “ensuciamiento” entendemos la acumulación en el organismo de residuos alimentarios, bacterianos y metabólicos. Las moléculas ensuciantes son las que no son antigénicas, es decir, aquéllas que no son capaces de activar los linfocitos T, entre las que podemos citar lipolisacáridos y ADN bacterianos, isómeros de péptidos o de proteínas, glúcidos, lípidos y moléculas de Maillard. Leer el resto del artículo »


Dátiles

Octubre - 26 - 2009

datilesEl dátil es el fruto de la palmera datilera, árbol de la familia de las Palmáceas que alcanza hasta los 20m de altura. Se pueden consumir tanto frescos como secos.

Con un contenido en azúcares nada despreciable (66%) constituyen una de las frutas de mayor riqueza energética (275kcal/100g). Su contenido en vitaminas del grupo B, especialmente B1, B2, B3 y B6, facilita el aprovechamiento de estos azúcares y contribuye a su acción vigorizante.

Los dátiles son una de las frutas más ricas en minerales aportando, por orden de importancia, potasio (K), hierro (Fe), magnesio (Mg), fósforo (P) y calcio (Ca); también contienen algunos oligoelementos cono el cobre (Cu), el manganeso (Mn) y el zinc (Zn).

Su contenido proteínico aunque escaso (2%) supera al de la mayor parte de las frutas frescas excepto el aguacate, mientras que su contenido en grasas no alcanza el 0,5%.

Contienen fibra vegetal soluble formada por pectinas y gomas aunque también contienen fibra insoluble celulósica. Ambos tipos de fibra ejercen acciones favorables complementarias sobre el intestino.

Tradicionalmente los dátiles se utilizan para ablandar la tos seca y para combatir los catarros de las vías respiratorias debido a su probado efecto emoliente (suavizante) sobre los bronquios y antitusígeno. Para ello se ponen unos 100g de dátiles a hervir en medio litro de leche vegetal durante unos minutos y se toman juntos para obtener un mayor efecto pectoral.

Resultan también muy útiles en caso de insuficiencia renal debido a su escasez en proteínas. Su consumo tiene efectos tonificantes y vigorizantes por su riqueza en azúcares, vitaminas y minerales (incluido el hierro (Fe)).


Caquis

Octubre - 26 - 2009

El caqui sólo se encuentra apto para el consumo durante los meses de otoño. Su pulpa gelatinosa apenas contiene proteínas ni grasas. Ejercen en general una suave acción astringente (más intenso en algunas variedades) y suavizante, contribuyendo a desinflamar las mucosas del aparato digestivo.

De su composición destacan:

  • Azúcares: Presentan un bajo contenido en azúcares (15%) de los que más de la mitad están formados por fructosa, seguido de glucosa y sacarosa, por lo que el caqui es una fruta muy bien tolerada por los diabéticos.
  • Fibra vegetal: El caqui es junto con la manzana, una de las frutas más ricas en fibra vegetal de tipo soluble (3,6%). Esta fibra soluble compuesta por pectinas y mucílagos además de retener agua retienen también los azúcares con lo que éstos no se absorben rápidamente. Este tipo de fibra también retiene a su paso el colesterol, con lo que se contribuye a la eliminación de una parte de éste con las heces.
  • Taninos: Son compuestos fenólicos con gran poder astringente. Se reconocen rápidamente por la sensación áspera que producen en el paladar. Su concentración varía dependiendo de la variedad pero en todas ellas disminuye llegando incluso a desaparecer en las últimas fases de maduración. Coagulan las proteínas formando una capa seca y resistente en las mucosas.
  • Carotenoides: Son los precursores de la vitamina A. Su interés radica en su probada acción antioxidante. Unos 100g de caqui nos aportan el 20% de las necesidades diarias de vitamina A para un adulto.
  • Vitamina C: Contienen unos 16mg/100g, lo cual no es mucho comparado con otras frutas pero su presencia, favorece la asimilación del hierro que contienen.
  • Hierro (Fe): Es junto con el potasio (K) el mineral más abundante proporcionalmente a las necesidades diarias para un adulto.

En resumen: El caqui es una fruta dulce, bien tolerada por los diabéticos, con propiedades antiinflamatorias, muy recomendable para aquéllos que padecen de arteriosclerosis, hipertensión arterial y afecciones cardiacas, muy útil en caso de anemia ferropénica y afecciones intestinales.

caquis