El organismo se renueva continuamente a expensas de los alimentos que ingerimos, es decir, su función es compensar el desgaste del individuo teniendo en cuenta que aquél está relacionado con la edad, el sexo, etc., por lo que el consumo de alimentos, atendiendo a su clase y cantidad, ha de guardar proporción con dicho desgaste. Así es evidente que cuando desgaste y renovación se igualan, el individuo se conserva. Leer el resto del artículo »



