En caso de embarazo no está de más seguir unos consejos dietéticos básicos con el fin de prevenir problemas como acidez, estreñimiento, hipertensión inducida en el embarazo o diabetes gestacional o anemia. Los errores nutricionales durante la gestación pueden afectar la salud de la madre y el feto llegando incluso a tener implicaciones posteriores en ambos. Desde Terapia Global se recomienda:
- No comer más, comer mejor
- No reducir el aporte proteínico
- Limitar las grasas saturadas en beneficio de aceites y grasas de calidad
- Aumentar la densidad nutricional con gran cantidad de vegetales frescos, frutos secos y fruta
La alimentación del bebé debe cuidarse desde el embarazo. Durante la vida embrionaria el aporte alimenticio lo da la madre a través de la gran cocinera, la placenta: élla decide cual va a ser el menú del bebé. Para llevar a cabo tan delicioso menú, nuestra cocinera interna debe tener a mano todos los ingredientes necesarios para su elaboración. De la composición del menú depende en gran medida el futuro de nuestro bebé.
Con objeto de cubrir las necesidades nutritivas del feto durante los nueve meses de gestación es conveniente un aporte suplementario en vitaminas, minerales y ácidos grasos, adaptado a las necesidades propias del desarrollo fetal. Ahora bien, no se lleven a engaño pensando que la toma de suplementos en vitaminas y minerales es por si misma suficiente, pues ninguna suplementación puede se válida si no se cambia la alimentación. Veamos brevemente qué tipo de aporte es más apropiado para cada trimestre:
1er Trimestre
Durante el primer trimestre de embarazo, el feto no demanda grandes cantidades de macronutrientes pero si de oligoelementos y de ácidos grasos poliinsaturados (omega 3 y omega 6) para la correcta formación del tubo neural. Las carencias en omega 6 son las más frecuentes. Por sus propiedades anti-inflamatorias y hormonal antiestrogénicas, induce una reducción del poder de contracción del útero y puede facilitar la implantación del embrión. Con el fin de preparar la piel a la distensión del embarazo y evitar la aparición de estrías, los omega 6 resultan de gran ayuda al mantener la elasticidad y la flexibilidad de los tejidos cutáneos.
Un aporte de vitamina B9 resulta igualmente conveniente. La deficiencia en el aporte de ácido fólico (B9) es causa de anemia megaloblástica llegando incluso a provocar malformaciones en el feto. Aunque no haya anemia, una simple carencia en folatos está asociada a abortos espontáneos, retrasos en el crecimiento in útero, partos prematuros y periodo precoz de la embirogénesis, defectos en el tubo neural (anencefalia, espina bífida), etc.
Los oligoelementos ayudan a prevenir la fatiga frecuente al inicio del embarazo. Un suplemento en magnesio es necesario con objeto de reducir la aparición de calambres, de síndromes osteoligamentarios, de contracciones prematuras y/o abortos. Se ha comprobado que un suplemento en magnesio en el primer trimestre produce un aumento del peso de nacimiento mientras que si se empieza durante el 2º trimestre, no tiene tal consecuencia.
En resumen: Durante este trimestre se recomienda la toma de un compuesto rico en oligoelementos y hierro en meses alternos junto con vitaminas del grupo B y ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) de la familia Omega 3 y Omega 6.
2º Trimestre
Durante el segundo trimestre no existen grandes necesidades específicas por lo que seguiremos con la misma línea que empezamos en el primer trimestre pero, ampliaremos la variedad de los suplemento alternando las tomas con un complejo equilibrado de antioxidantes esenciales con el fin de ofrecer una protección antiradicalaria óptima a nivel celular.
En resumen: Se recomienda la toma de ácidos grasos omega 3 y omega 6 que favorecen el desarrollo del cerebro y de la retina del feto y aportan flexibilidad a los tejidos maternos, junto con un suplemento en hierro y antioxidantes.
3er Trimestre
Durante este trimestre las necesidades en macronutrientes adquiren mayor importancia. Habrá que tener cuidado con la ingesta de hierro y de Omega 3 por razones prácticas: la ingesta elevada de hierro puede generar estreñimiento y los ácidos grasos de la familia Omega 3 pueden inhibir la secrección de oxitocina a la hora del parto. Se recomienda durante todo este trimestre la toma de probióticos que mantengan la flora intestinal en buen estado (para evitar el estreñimiento), un complejo mineral rico en calcio y magnesio (para evitar complicaciones en el parto y favorecer la recuperación) y vitaminas del grupo B y C (para la calidad de las contracciones).
Ni que decir tiene que el alcohol y el tabaco están estrictamente prohibidos durante el embarazo y la lactancia. La placenta y las glándulas mamarias no son filtros sino fábricas y la calidad de su producción depende de los materiales a utilizar. Sea razonable: el futuro de su hijo depende de Usted.





