29 de Julio de 2010

Mala digestio, nulla felicitas

El nuevo canal de alimentación de TERAPIA GLOBAL

Enfermedad e intestino delgado

Marzo - 15 - 2009

Según el Dr. Jean Seignalet, la alimentación moderna influye de forma negativa en el intestino delgado principalmente de dos maneras:

1.-  Al no estar las enzimas digestivas adaptadas a la estructura de las macromoléculas de algunos nuevos alimentos su digestión termina siendo incompleta, y como consecuencia hay en el cuerpo un exceso de macromoléculas no digeridas que dañan las células.

2.-   Los nuevos hábitos y productos tienden a modificar la flora intestinal convirtiéndola en flora de putrefacción favorecedora de bacterias peligrosas. Está comprobado que un régimen rico en carne, por ejemplo, favorece la flora de putrefacción mientras que un régimen rico en vegetales induce la proliferación de una flora de fermentación. La acción de nuestro sistema inmune acaba provocando además un exceso de macromoléculas bacterianas.

Este contenido intestinal anormal termina por agredir a la mucosa del intestino delgado provocando a través de la destrucción o deterioro de los enterocitos -los ladrillos de la mucosa- una hiperpermeabilidad intestinal y la filtración excesiva de residuos de origen alimentario y bacteriano a la circulación general. Residuos que cuando sobrepasan la capacidad de eliminación de los emuntorios -aparato digestivo, riñones, hígado y piel principalmente- se acumulan de forma paulatina produciendo lo que Seignalet denomina ensuciamiento celular.

Seignalet constató también que una vez en la circulación general las moléculas residuales cuya estructura difiere del organismo huésped permanecen en el medio extracelular produciendo los siguientes efectos nocivos:

-  Modificación de la composición del medio.

- Cambios en la matriz extracelular.

- Dificultades de comunicación a distancia entre las células.

- Fagocitosis de algunas partículas lo cual consume energía y produce radicales libres.

Por el contrario, las moléculas cuya estructura es similar a la del organismo huésped pueden unirse a la membrana celular desencadenando señales bioquímicas erróneas o, incluso, penetrar en el citoplasma y el núcleo creando situaciones de alto riesgo:

- Inhibición de la acción de algunas enzimas lo cual obstaculiza el desarrollo normal del metabolismo celular.

-  Bloqueo de algunos factores no enzimáticos.

- Acción sobre los genes, tanto en su estructura como en su regulación.

-  Consumo excesivo de energía con disminución paulatina de su producción.

- Aumento de radicales libres.

Como es lógico las patologías iniciadas por este ensuciamiento -extra e intracelular- necesitan tiempo para manifestarse por lo que habitualmente predominan en adultos y ancianos.

Seignalet fue comprobando la relación existente entre determinado tipo  de moléculas residuales y patologías concretas. Y observó como en función de la estructura de las moléculas procedentes del intestino, los mecanismos con los que éstas obstaculizan el funcionamiento de la célula, el tipo de enzimas afectadas y las distintas reacciones en las células, puede hablarse de tres grandes grupos de patologías diferentes: patologías autoinmunes y reumáticas, patologías por ensuciamiento y patologías por eliminación.