No existe plato desdeñado en la cocina cuando se realiza de una manera auténtica
Los especialistas en nutrición están de acuerdo en que la manerade cocinar un plato influye categóricamente en que sea más o menos saludable y más o menos calórico, de ahí que sea tan importante saber cómo se deben manipular los alimentos correctamente desde que son adquiridos hasta su consumo. Es importante qué escogemos, qué compramos, qué hacemos con ellos al llegar a casa, cómo los lavamos, cuándo los cortamos, cómo los conservamos si no lo vamos a consumir inmediatamente y cómo los congelamos si nos interesa.
Las técnicas modernas de cocina incluyen cacerolas que cocinan prácticamente sin consumir agua, las ollas superrápidas, el microondas, el wok, las vaporeras manuales o eléctricas, las planchas de asar manuales, eléctricas o vitrocerámica y las barbacoas. No hace falta tenerlas todas, no se preocupen, con lo que tenemos normalmente en casa nos vale. Eso si, no utilizaremos el miroondas, ese sistema revolucionario de cocción que ha dejado apartada a la olla a presión a base de ondas electromagnéticas que hacen vibrar a las moléculas de agua de los alimentos, por considerarlo insulso y molesto.
La cocción es el tratamiento de los alimentos por medio de calor. Sus principales objetivos son:
- Dar una textura, un gusto o un aroma
- Asegurar su consrervación
- Favorecer la digestión
- Destruir los microorganismos
Aunque los alimentos crudos son la mejor fuente de enzimas activas, existen algunas formas de cocinar ligeramente los alimentos que guardan intacta gran parte de los nutrientes. Las verduras y hortalizas por ejemplo, cocidas de la manera adecuada y en su punto justo, conservan casi todas sus propiedades, su bonito color y su textura. Otros alimentos como las carnes, las aves, las frutas… también nos llegan hoy en día con mermas en su valor nutritivo debido a la superproducción en la agricultura y en la industria, por lo que habrá también que vigilar su cocción.




